Ya no se habla de Biblioteca 2.0


Acabo de leer el libro de Laura Salomón, 

Salomon, L. (2011). Doing Social Media So It Matters: A Librarian’s Guide. (American Library Association, Ed.) Electronic Library, The (ALA Editions., Vol. 30). Chicago: Emerald Group Publishing Limited.
del que recomiendo su lectura ya que es muy claro y plantea la situación actual que muchas bibliotecas tienen en estos momentos en relación a los medios sociales que usan.


Pero al hilo de su lectura se me han ocurrido estas reflexiones que quiero compartir con vosotros: 

Ya no se habla de los medios sociales, la web 2.0, la biblioteca 2.0, con la frecuencia de hace años. Esto  debería ser una mala noticia para los que llevamos años dedicándonos a seguir sus avatares, confiando en sus bondades, defendiendo su uso.

Sin embargo es verdad que ya no son una novedad porque se han insertado en la dinámica diaria del trabajo de los profesionales, de los bibliotecarios, en nuestra rutina de trabajo, de la misma forma que también lo están los sistemas de automatización de bibliotecas  o las máquinas de autopréstamo. 

Son tecnologías que se asumen, que las bibliotecas absorben. 

Sin embargo lo que sí sigue siendo una moda es la actitud 2.0, que es lo que no cambiará. Las tecnologías cambian dice Laura Salomón, pero no la actitud, que permanece. Una actitud que subyace bajo muchos temas que hoy si son de actualidad, como el software libre, los Open Link Data, la web semántica, o los temas relacionados con los cambios en la investigación y sus métricas, el trabajo de los investigadores, la nube, otro tipo de liderazgo, el trabajo colaborativo, los nuevos sistemas de enseñanza-aprendizaje, el aprendizaje informal, etc. 

Las aplicaciones de la web social no dejan de aparecer y desaparecer, y siguen evolucionando. Ya no se plantean como hace años, cuando en el 2006 surgió el termino Biblioteca 2.0. 
Antes había que convencer, hoy ya no es necesario (aunque algunos sigan sin creérselo, pero eso es otro tema). Ya no hay que convencer al jefe o al compañero porque las políticas institucionales de las que dependemos, los incluyen en sus planes estratégicos, la Universidad 2.0, la Escuela 2.0, etc. 
Ahora estamos incluyendo de forma generalizada los proyectos relacionados con la Biblioteca 2.0 en los planes estratégicos de las bibliotecas (REBIUN, 2020), o ¿quizás sea tarde?
Antes el argumento era estar donde los usuarios están. 
Ahora el argumento es que hay que estar pero rentabilizando esa presencia en los medios sociales, demostrando que existe un retorno de inversión. En caso contrario hay que replanteárselo y dejarlo para cuando se tengan las ideas más claras.

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