El bibliotecario embebido

La idea de biblioteca embebida (término que he tenido que defender en más de una ocasión), es una de las que más suena en estos últimos años.
En el Fesabid de 2007, presenté el póster "La biblioteca embebida en la plataforma virtual", con el objetivo de mostrar las posibilidades que tenían las plataformas docentes para la integración de los productos y servicios bibliotecarios. La biblioteca de esta forma quedaba integrada en la docencia virtual y ofrecía su servicio allá donde se la necesitaba.
El servicio de referencia es otro de los que más se asocia a la integración directa del servicio con su entorno, y en este sentido surge el "roving reference" o referencia ambulante, que sale de los límites físicos de la biblioteca para integrarse en los espacios en los los usuarios están: cafeterías, salas de estudio, campus y pasillos de las facultades y escuelas universitarias. Un ejemplo es el de Arizona State University, y aquí podéis ver un documento con los trucos y recomendaciones que hacen a sus referencistas.
Un paso más en el proceso de inserción de la biblioteca en el espacio de los usuarios, es el representado por la biblioteca Welch Medical de la Universidad Johns Hopkins que, desde hace dos años tiene implantado un modelo de biblioteca distribuida. El objetivo que persigue es el de estar en cualquier parte y no en una sola ubicación, un modelo que con la preminencia de los documentos electronicos o de los ebooks, se hace cada vez más necesaria.
"Mientras más embebido esté el personal de bibliotecas en la vida académica de los profesores y estudiantes a los que sirve, más valor y relevancia tendrán en un mundo en el que la biblioteca continua migrando a un entorno web"
En opinión de esta biblioteca, “We don’t really need to have a central service point anymore,” “By 2012 we do expect to be out of the building.” El edificio físico de la biblioteca ha sido desmantelado, las colecciones bibliográficas se han reciclado y enviado a puntos de almacenamiento exteriores y existe un ágil sistema de suministro de documentos impresos.
La biblioteca aparece de esta forma distribuida no solo porque se puede acceder a sus colecciones desde cualquier parte dentro y fuera del campus, sino tambien porque sus bibliotecarios se encuentran integrados en los departamentos, y no trabajan en un edificio central (en este enlace aparece su programa de integracion). Entre las funciones de estos "informantes" (“informationists", término que prefieren al de bibliotecario por las connotaciones que pudiera conllevar) se encuentran las siguientes: "As your informationists, we’ll be much better positioned to offer on-the-spot instruction/consultation and searching, create digital portals for you, develop Web 2.0 forums on your departmental sites, participate on systematic review teams, and collaborate on your projects as they evolve".
La idea que persiguen es que no solo los recursos estén cuando se les necesite, en cualquier lugar, sino que tambien puedan tener un experto en información en su mismo sitio de trabajo.
Trabajar codo con codo con los investigadores, los profesores, los alumnos, permite al bibliotecario conocer de primera mano sus necesidades, comprenderlos mejor: “You don’t know until you get into their environment what they need and how they work.” Trabajar con ellos permite por ejemplo modificar y mejorar los portales web temáticos de la biblioteca según las necesidades y hábitos de los investigadores que los usan.
Una biblioteca especializada debe flexibilizarse para satisfacer las necesidades de ese campo del conocimiento. En este caso hablamos de una biblioteca del área de la salud, con un uso mayoritario de las colecciones electrónicas, lo que facilita este modelo de biblioteca sin edificio. Qizás para el caso de otras disciplinas, este modelo no sea hoy por hoy el recomendable ya que sus necesidades en relación a la biblioteca sean distintas.
Otras bibliotecas universitarias ya iniciaron este mismo modelo (The College Librarian program at Virginia Tech and the Field Librarian Program at University of Michigan), y otras están en vias de implantación, como Purdue University.
Me pregunto si este modelo se entendería en el entorno de las bibliotecas universitarias españolas...



Comentarios

Catuxa ha dicho que…
Gracias por traernos una vez más propuestas innovadoras, y yo que aarimo el ascua a mi sardina os pregunto cómo veis el tema de las bibliotecas públicas o bibliotecarios pùblicos embebidos en "mercados, plazas, parques, " etc??
NievesGlez ha dicho que…
Hola @Catuxa, yo veo más a los bibliotecarios de públicas embebidos en escuelas, institutos, centros educativos informales, centros Guadalinfo por aquí, centros culturales, etc., además de que "salgan" a plazas públicas, que tambien.
Juan Antonio Barrera ha dicho que…
Hola @Catuxa, @Nievesglez tiene razón, las bibliotecas públicas puede trabajar muy bien con las escuelas y ahora que van a tener portátiles sería una buena oportunidad para hablar con los centros y ofrecerles la web de vuestras bibliotecas para que sientan la cercanía de la Biblioteca en el aula. En la Biblioteca de Centros de la Salud de la Universidad de Sevilla hacemos algo parecido con nuestra plataforma de Enseñanza virtual, estamos integrados (léase embebidos) en muchas asignaturas donde aparece información a medida de las asignaturas y todo gracias a la colaboración con los profesores. Creo que el modelo es el mismo.
José Luis Menéndez ha dicho que…
Yo había entendido hasta ahora que el primer paso sería embeber el fondo electrónico, es decir personalizar para cada programa o carrera los recursos que les pueden ser de aplicación tanto a los alumnos como a los profesores. El hecho de embeber la labor del informante tiende más a extraer el servicio de referencia, como tu bien hablas al respecto del roving reference, que al departamento entero, al concepto de biblioteca. Es por esto que a lo mejor confundo ámbos términos. Saludos.
NievesGlez ha dicho que…
José Luis, la idea va más en la linea de la tan llevada y traida desaparición de los espacios físicos de las bibliotecas: qué sentido tiene que sigamos teniendo espacios (sobre todo las universitarias) cuando los recursos se embeben como tu dices (y en su doble acepción de reducir y de incrustar), los préstamos decaen, así como el interbibliotecario, y los espacios que demandan son las salas de estudio. Y no hablemos del teletrabajo. Estoy bastante convencida de que el futuro de la mayoría de los bibliotecarios (universitarios) está en la incorporación en grupos multidisciplinares institucionales, más que en la oferta de un servicio presencial.
Gracias por comentar :)

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