Reivindicar lo simple

Una de las características de la web 2.0 es la puesta en valor de lo simple, la simplicidad: "Frente a la complejidad de servicios con muchas características y funciones, la simplicidad se considera una opción superior y preferible" (Mapa visual de la web 2.0 de la fundación Orange).
Y precisamente hoy, en el suplemento de Infoempleo.com nos encontramos con una columna de Raul Peralba, conferenciante de Thinking Heads, en el que sube a escena lo simple.
Comienza diciendo que para nuestros hábitos sociales y profesionales, ser considerado sencillo no es una ventaja, y esta es la pura realidad. Bastaría con preguntarse quién es el que más "epata" en nuestro entorno profesional pero también personal. Y sin embargo la complicación no debe admirarse, debe evitarse, ya que en sí se trata de un temor, del temor a ser simple.
Al aplicar estos principios al estudio de los organismos, nos damos cuenta de cómo complicamos las cosas, los procesos, los productos, los servicios.
Si nos fijamos en el cuerpo humano, vemos que no se trata de un conjunto de órganos que trabajan en paralelo, sino de unidades cuyas partes están interrelacionadas y sólo pueden entenderse como modelos integrales.
Realmente se lo hemos puesto difícil a nuestros usuarios, complicándoles en demasía los productos y servicios que les ofrecemos. Cómo nos dice el columnista, para evitarlo sólo hay que aplicar el sentido común y estas cuatro pautas:
  1. Sacar el ego de en medio. El buen juicio se basa en la realidad y el ego sirve de filtro de la realidad
  2. Evitar las ilusiones. El buen sentido común tiende a sintonizar con el rumbo que siguen las cosas.
  3. Escuchar mejor. El sentido común lleva el adjetivo "común" porque se basa en los que piensan los demás. Hay que observarlos y estar alertas.
  4. Ser algo cauto. Las cosas a veces parecen distintas de lo que son porque algunos intentan adaptarlas a sus intereses personales.
Hoy día los usuarios de las bibliotecas piden simplicidad, sencillamente no encuentran lo que buscan porque se lo hemos complicado todo muchísimo. ¡Si hasta les seguimos ofreciendo bases de datos separadas para los distintos tipos de recursos! Los usuarios más jóvenes están acostumbrados a otros sistemas más intuitivos y fáciles (y no hace falta poner ejemplos), y los mayores, están completamente perdidos ante tanta profusión de recursos y se rinden a servicios externos más personalizados (y menos complicados).
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