ASRS automated storage and retrieval system


Debo decir que en cuanto a espacios de bibliotecas, me quedé en la época de Faulkner Brown, y sus principios para la construcción de edificios bibliotecarios. Recientemente con los CRAIs, he actualizado estos principios con conceptos como convergencia de servicios, espacios múltiples y de socialización, zonas de cafés y relax, etc. Pero sobre las zonas de lectura seguía leyendo que los fondos bibliográficos debían estar en libre acceso y los depósitos de antaño en vías de extinción. Por esta razón me ha llamado la atención las referencias últimas que recibo sobre los ASRS "automated storage and retrieval system". ¿Sistemas compactos para almacenar libros? Pues si , sistemas de almacenamiento compacto de libros y documentos que son servidos a los usuarios mediante robots, que los recogen de sus estanterías tras una orden recibida desde el propio sistema de gestión de la biblioteca y una vez solicitado por el usuario. Y con esto ¿que se consigue?. Fundamentalmente dos cosas: se libera espacio necesario para adecuarlo a las necesidades cambiantes de los usuarios y se evita que los libros se pierdan por error humano en la colocación en la estantería.
Pero bueno, ¿y el contacto directo con el libro, la búsqueda por materias adyacentes, el descubrimiento de lo que había y desconocía, etc., que pasa ahora, como vamos a ofrecer esa información al usuario?.
Pues aquí entra en escena la web 2.0 y el Opac social: imitando a esas grandes empresas como Amazon, Google, LibraryThing, ofreciendo toda la información posible sobre ese documento, desde la imagen de la portada, el resumen, el índice, algún capítulo a texto completo, información sobre el autor, reseñas sobre el libro, hasta comentarios de otros lectores, valoraciones, tags, ranking, utilidades del tipo "quien sacó este libro en préstamo, sacó también este otro", etc.
Aplicando la ley del 20/80, se puede saber cual es la colección que satisface el 80% de las demandas. Eso no quiere decir que no estén disponibles, solo que no están de libre acceso ocupando un sitio valiosisimo para adecuarlo a los nuevos y diversos espacios que nos demanda el usuario actual y el que vendrá después. Según la agencia Reuters, haciendo referencia a las últimas encuestas americanas, la generación Google parece que usa más la biblioteca que las generaciones anteriores.
Ejemplo de lo que acabo de describir es la nueva biblioteca de la Universidad Macquarie, en Australia.

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